La predisposición genética es el principal factor de riesgo en el Cáncer de Ovario
El cáncer de ovario es el 8º tumor más frecuente en mujeres en España, afectando a un 2,7% de la población femenina, es decir, a una de cada 55 mujeres. Constituye aproximadamente el 10% de todos los tumores de la mujer y representa la 8ª causa de muerte por cáncer en mujeres, según datos del informe sobre las cifras del cáncer en España 2020 publicado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
El cáncer de ovario aparece con más frecuencia entre los 45-75 años y en 2/3 de los casos se presenta en estadios avanzados (III y IV).

En cuanto a la sintomatología, en los estadios iniciales el cáncer de ovario no suele presentar ningún síntoma y el diagnóstico puede ser un hallazgo casual en un estudio ginecológico. En fases avanzadas, la sintomatología es de tipo digestiva e inespecífica, con dolor e hinchazón abdominal/pélvica, sensación de llenado, dispepsia, pirosis, y aumento de frecuencia miccional.
Los signos claros de sospecha son: la acumulación de líquido, ya sea en el abdomen (ascitis) o entre los pulmones y la cavidad torácica (derrame pleural), y la masa anexial.
Factores de riesgo y factores protectores
Como ocurre con otros tumores malignos, el cáncer de ovario se origina por la acumulación de alteraciones genéticas que causa un crecimiento y proliferación incontrolada de las células epiteliales. Queda aún por conocer con exactitud la causa que induce esas alteraciones.
A pesar de todo, se identifica la predisposición genética como el principal factor de riesgo para desarrollar este tipo de cáncer. De hecho, en torno al 20% de los casos son hereditarios y se asocian principalmente a mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. En circunstancias normales estos genes se conocen como ‘supresores de tumores’ y ayudan a la reparación del ADN. Cuando sufren mutaciones favorecen la aparición del cáncer.
Sin embargo, el hecho de poseer mutaciones en estos genes no es concluyente para el desarrollo del tumor, es decir, hay mujeres que han heredado estas mutaciones pero no presentarán cáncer. En cualquier caso, las portadoras sanas de una mutación patogénica germinal en BRCA deben recibir recomendaciones para la prevención primaria del cáncer de ovario y para la prevención primaria o secundaria del cáncer de mama.
Otros factores como la edad, la obesidad o un elevado número de ciclos ovulatorios (menarquia precoz, menopausia tardía, nuliparidad y esterilidad) también se relacionan con un aumento del riesgo de padecer cáncer de ovario. Asimismo, la terapia hormonal sustitutiva prolongada y los tratamientos de estimulación ovárica también se consideran factores de riesgo.
Por su parte, junto a los factores de riesgo es importante destacar los factores protectores frente al cáncer de ovario, donde se incluyen:
- Uso de anticonceptivos orales
- Multiparidad (tener 2 o más partos)
- Lactancia materna
- Ligadura de trompas
- Histerectomía (cirugía para extirpar el útero y cuello uterino
Diagnóstico precoz
A día de hoy ninguna prueba de screening ha demostrado resultados positivos en disminución de la mortalidad, por ello no se ha podido establecer para la población general ningún método de cribado de diagnóstico precoz del cáncer de ovario.
Sin embargo, en pacientes de riesgo, puede ser aconsejable la vigilancia con ecografía ginecológica y CA 125.
El Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Oncología Médica ha establecido los criterios para el diagnóstico clínico de un cáncer de mama-ovario hereditarios, son los siguientes:
- Un caso de cáncer de mama menor o igual a 40 años
- Diagnóstico de cáncer de mama y ovario en la misma paciente
- Dos o más casos de cáncer de mama, uno de los cuales es bilateral o en menor de 50 años
- Un caso de cáncer de mama en mujer de menos de 50 años o bilateral, y un caso de cáncer de ovario en familiares de primer o segundo grado
- Tres casos de cáncer de mama y ovario (al menos 1 caso de ovario) en familiares de primer o segundo grado
- Dos casos de cáncer de ovario en familiares de primer o segundo grado
- Un caso de cáncer de mama en varón y al menos 1 familiar de primer o segundo grado con cáncer de mama u ovario
Se recomienda consultar con el oncólogo en el caso de que se cumpla con alguno de estos criterios.
Fuentes:
Autor:
Ana Roldán Mena, oncóloga de Oncoavanze

