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Coronavirus: camino hacia la nueva normalidad

 

Coronavirus: camino hacia la nueva normalidad

Desde el mes de enero del 2020 hemos asistido a un episodio totalmente desconocido para la población actual. Una especie de «peste» ha invadido a la humanidad, el coronavirus SARS-CoV-2. Algo inaudito nos ha ocurrido. Todos los humanos confinados en casa y las fronteras de todos los países cerradas. El temor a ser infectados por un virus del que nuestro sistema inmunológico no tenía memoria nos invadió. Muchos de los afectados lo han pasado muy mal e incluso han fallecido, en cambio, ha habido otros también infectados que apenas han tenido sintomatología, o lo han pasado como una leve gripe. Para mayor confusión, los niños prácticamente no lo padecen. Ante tanto desconocimiento, lo normal es confinar a la población durante un tiempo para evitar el colapso del sistema sanitario.

El doctor Pedro Valero, director de Oncoavanze, nos cuenta cómo se está viviendo y gestionando esta situación desde el principio en Oncoavanze, y cómo ha podido afectar a los pacientes oncológicos, además, aporta datos esperanzadores en esta nueva etapa de desescalada.

 

¿Que ha pasado con los pacientes oncológicos en tratamiento con quimioterapia o inmunoterapia?

Los oncólogos no sabíamos si los pacientes en tratamiento con una inmunidad disminuida podrían presentar un mayor riesgo por este motivo, añadido al que pudieran tener por edad o por padecimientos crónicos. La actitud de algunos centros ha sido separar algo más los ciclos de quimio para que diera lugar a una  mejor recuperación para cada nuevo ciclo.

En otros casos, que han sido la mayoría y concretamente el camino que ha seguido el grupo Oncoavanze, hemos continuado sin cambios ni en las fechas ni en las dosis, optando por un aumento en las medidas de seguridad para evitar contagios en los pacientes que tenían que venir al Hospital para tratamientos oncológicos, pruebas diagnósticas o visitas al médico. Estas medidas han consistido, desde el principio del confinamiento, el 12 de marzo, en el uso obligatorio de mascarillas para todo el personal, los pacientes y el acompañante. Solo hemos dejado pasar a un acompañante y exclusivamente si el paciente lo necesitaba. Hemos separado las citas para que no coincidieran más de una persona en la sala de espera.

En el caso de la Unidad de Día de administración de quimioterapia, hemos disminuido el número de sillones para poder separarlos unos de otros, además de habilitar habitaciones cercanas para evitar retrasos en los tratamientos. En los pacientes con tratamiento inmunoterápico, podría ocurrir, que al exacerbar la inmunidad en ellos, puedan evolucionar  hacia una situación de mayor gravedad. Tampoco hemos observado esta tendencia en nuestros pacientes.

 

¿Y los pacientes que ya estaban sin tratamiento hospitalario pero vienen a revisiones periódicas?

Hemos establecido la consulta telefónica con nuestros profesionales para aquellos que no necesitaban la consulta presencial. Si tenían pruebas diagnósticas realizadas (analiticas, TAC, ecografias etc..,) o bien nos la enviaban por correo electrónico o si estaban realizadas en el mismo centro de la consulta, las veíamos nosotros directamente. De esta forma evitamos riesgos al no tener que acudir al hospital.

 

¿Se han retrasado las primeras consultas o las citas a pacientes con necesidades de control o con problemas?

No.  Se ha mantenido el servicio presencial a dichos pacientes con las máximas garantías para su seguridad.

 

¿Ha habido pacientes graves de COVID ingresados en los hospitales privados?

Sí. Los hospitales privados han colaborado con los públicos en el sostenimiento del sistema de salud.  Se han cerrado plantas para dar atención sólo a dichos pacientes y evitar el trasiego de otros no afectados. El personal adscrito a estas plantas no trabajan en otros lugares del Hospital para evitar contagios. Hemos cerrado el círculo.

 

¿En qué situación nos encontramos ahora a mitad de mayo?

Los hospitales se han vaciado de pacientes infectados por COVID. Las UCIs también se han quedado libres. Los quirófanos ya están funcionando no solo para urgencias, sino también para intervenciones regladas. Laboratorio, radiología, medicina nuclear, especialidades médicas, han vuelto a la normalidad, aunque todavía se mantiene una separación mayor de lo  habitual en las citas para evitar aglomeraciones en las salas de espera y mantener la limpieza de las zonas comunes y de las consultas. No obstante seguimos dando resultados por vía telefónica para evitar repeticiones de visitas a los centros innecesarias.

 

¿Qué precauciones debemos tener en la desescalada?

Dado que han disminuido el número de nuevos contagios y de pacientes ingresados, la posibilidad de contagio también disminuye. Por tanto, debemos de salir a la calle, hacer ejercicio e ir recuperando la vida normal y la actividad profesional, adoptando las precauciones lógicas para evitar exposiciones.

La carga viral potencial que aportan los infectados por el virus, ha disminuido muchísimo y como consecuencia la facilidad para infectarse. No obstante continúan existiendo personas, que incluso estando asintomáticas, pueden estar afectadas y este es el motivo por el que debemos guardar la distancia social de seguridad y usar mascarillas. La presencia del virus en superficies también ha disminuido ostensiblemente pero debemos continuar lavándonos las manos con frecuencia o usar hidrogeles cuando esto no es posible.

 

¿Que datos de esperanza tenemos al día de hoy?

Fundamentalmente tres:

  1. Sabemos como tratar a los pacientes afectados y sintomáticos por COVID.  Esto hace que el paso a la situación de gravedad, con neumonías bilaterales, microtrombosis en los pequeños vasos y afectación multiorgánica, sea más excepcional lo que hace algo más leve la enfermedad.
  2. Según estamos observando, los pacientes oncológicos en tratamiento con quimioterapia no tienen mayor riesgo que el resto de la población.
  3. La vacuna está muy adelantada. Ya ha pasado la fase 1 en 45 pacientes. Al ser una vacuna con ARN sintetizado, no se inyectan virus atenuados y las posibilidades de efectos secundarios relevantes disminuyen mucho. El Laboratorio americano Moderna Therapeutics ya ha comenzado el estudio en un número importante de personas sanas y se espera que para finales de este año, tengamos la vacuna en el mercado americano y poco tiempo después en el resto del Mundo. Según noticias recientes, ha establecido un acuerdo con un laboratorio suizo, que tiene fábricas con capacidad para la fabricación de este tipo de vacuna en todo el mundo.

Por tanto, continuemos siendo prudentes en las medidas aconsejadas para evitar un rebrote del virus. Debemos ir normalizando nuestras vidas cambiando nuestras costumbres hasta que podamos vacunarnos la mayoría de la población mundial. Hay que recuperar la actividad económica porque si nó tendremos una nueva peste, «la hambruna» peor que la del virus.

Oncoavanze

Somos un centro especializado en el tratamiento del cáncer liderado por el Dr. Pedro Valero. Su objetivo es ofrecer una atención global e integral al paciente oncológico, a la vez de dar soporte a sus necesidades humanas.

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